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logo Ciber Familia PEYREGNE-ROUTUROU.

Dicen...

Que los mejicanos descienden de Mayas y Aztecas, los peruanos descienden de los Incas y los argentinos descendemos de los barcos.

Prueba fehaciente de ello son las familias Peyregne y Routurou. Por un lado, Jean Peyregne, nacido en Tarbes, pegado a los Pirineos, que el 16 de marzo de 1883 con 19 años, en el buque Tamar procedente de Burdeos llegó a Buenos Aires con su profesión de "agricultor" y su maleta llena de esperanzas.

Por el otro lado, Alexandre Routurou, también agricultor y también francés, nacido el 29 de marzo de 1878 dejó a su esposa Cristina Clos y a sus dos hijas mayores, Jacqueline Adriana y Clotilde Lorenza en los campos de su Morlaas natal, también cercano a los Pirineos y se vino a radicar a Cipolletti, en el fértil valle de Río Negro.

Ese Alejandro que cuando cocinaba los inmensos panqueques que revoleaba con su gran sartén negra, al ver la cara de asombro de sus nietos, les comentaba: "esto no es nada, en mi casa de Francia cocinábamos en el hogar a leña y yo revoleaba los panqueques por la chimenea y los iba a buscar afuera". Esa casa que, los que tuvieron la fortuna de viajar buscando sus raíces, pudieron visitar y fotografiar, aún habitada por parte de la familia Routurou que quedó en Francia.

Y trabajaron la tierra, amasaron pan y contra los que dicen que "vinieron a hacerse la América", "ELLOS HICIERON AMÉRICA", y como todos los inmigrantes tuvieron muchos hijos.

Y los caminos se encontraron: Juan Peyregne, el hijo mayor de Jean devenido a panadero, nacido en Mercedes, Provincia de Buenos Aires el 3 de agosto de 1888 (siempre contaba que Domingo Faustino Sarmiento murió el 11 de setiembre de 1888, es decir un mes y ocho días después de su nacimiento, porque dijo: "no pueden coexistir en Argentina dos grandes personalidades"), panadero también, conoció en Colonia Alvear Oeste, Mendoza, los pagos de Bairoletto, a Alejandro Routurou, chacarero y a mucha honra.

Juan, con su panadería frente a la plaza del pueblo (la que aún existe), a media cuadra de donde está la higuera de la que Héctor Routurou y sus hermanos robaban las brevas maduras al regreso del colegio, se une a Alejandro Routurou, contratista de la finca "El Chañaral", en donde los "hermanitos" Routurou hacían la competencia matinal de ver quién orinaba más lejos desde la ventana del dormitorio.

Y juntos, fundan con un grupo de gente del lugar, casi todos "gringos", la Biblioteca Popular, la que aún se encuentra ubicada también frente a la plaza haciendo diagonal con la panadería de Juan, en un pueblo que veía pasar raudamente a Oscar y René Peyregne en La "chatita" Ford "T" de Juan haciendo el reparto de pan y a los hermanos Routurou, en la otra "chatita" Ford "T" de Alejandro, pero por el sólo hecho de espantar a las viejas.

Y sus hijos, sus nietos y biznietos continuaron agregando sangre "gringa" a esta tierra, pues se agregaron a ambas familias italianos, españoles, portugueses, noruegos. Así llegaron los Ferraris, Longhi, D'Agnino, Crínigan, Gil, Rega Molina, Cartagénova, Pérez Cary, Pereira, Insúa, Cerisola, Macaya, Dutto, Armengol, Comití, Grisoní, Blanco, Flores, Arenas, Salguero, Cerdán, Ucha, Cernadas, Aguilar, Villafañe Iturrioz, Martínez, González, Bertero, O'Mahony, Lardies, Molina, Coll, Sanz, Wilsen, Roca, Pantuliano, Corujo, Greco, Romero y muchos más.

Y como dice el uruguayo Alfredo Zitarrosa, fueron "creciendo desde el pié" hasta llegar a un número tal que, los descendientes de los dos "franchutes" hoy apenas cabrían en un campo de fútbol.

Pero la Argentina tiene esas cosas: algunos de sus nietos y biznietos, hicieron el camino inverso. Hoy están radicados por motivos laborales en España, Italia y Estados Unidos de Norte América. Profesionales, o con algún oficio y haciendo honor a sus raíces, tanto en el exterior, cuanto en nuestro país, pues honrando a "nuestros viejos" no hacen nada más ni nada menos que HONRAR LA VIDA.

Agradecemos el soporte técnico para la digitalización de las fotografías en Buenos Aires, por parte del Sr. Héctor Arturo González, de abuelo español, casado con Olga Matajurc, de padre yugoslavo, quienes en su momento, también descendieron de un barco.


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2004 - Víctor Hugo Peyregne Macaya
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